Por: Claudia Moreno/Fundación World Vision el 01/03/13
Cuando en noviembre del año pasado los rebeldes de movimiento M 23 llegaron a Goma (República Democrática del Congo) con el objetivo de arrasar con lo que encontraran a su paso, el personal de World Vision tuvo que ser desplazado a Ruanda. Pocas horas después de su traslado recibimos un email de Aimee Manimani, una compañera congoleña que trabaja en el equipo de comunicaciones, que necesitaba desahogar toda la desazón que le provocaba ser desplazada.
No era la primera vez que le pasaba, lamentablemente Aimee ya sabía lo que supone salir corriendo de su casa para salvar su vida. Y por eso escribía, para narrar la tristeza que le suponía dejar a sus amigos y familiares en los campos de refugiados y la angustia que le generaba abandonar a su suerte, a las familias por las que ella cada mañana se levantaba a trabajar, a las otras mujeres y madres congoleñas que como ella que estaban involucradas en programas de desarrollo.
La misiva de Aimee terminaba con la frase: “Estoy triste por dejar atrás a las 800.000 personas que apoyamos, pero no me rindo, voy a volver pronto y a continuar con el buen trabajo”. La fortaleza, el compromiso y la solidaridad que destilan estas palabras es un buen ejemplo por el que, desde World Vision, consideramos que las mujeres son, en muchos casos, las grandes protagonistas de la ayuda al desarrollo y la ayuda humanitaria.
Debido a su capacidad de compromiso, de trabajo, de cuidar de los niños y mayores y de ser buenas administradoras de los recursos- especialmente cuando estos son escasos-, las mujeres son las protagonistas de los procesos de ayuda al desarrollo sostenible y a largo plazo. Estas cinco historias así lo demuestran,
>> 1. Por su capacidad de resiliencia
!Las mujeres tienen la capacidad de superar situaciones límites! La resiliencia se define como la capacidad de asumir con flexibilidad situaciones límite y sobreponerse a ellas. Y esto es lo que demuestran las 360 mujeres de la región nordeste de la República Democrática del Congo, cerca de Goma, una zona conocida como “la capital de la violaciones”, con las que trabajamos en proyecto de recuperación psicológica de la violencia sexual de la que han sido víctimas y que, como parte de su proceso, se reúnen a aprender a tejer canastos que luego venderán en los mercados locales.
>> 2. Por su emprendimiento
!Elodia demuestra su capacidad de emprendimiento! Los microcréditos son una importante herramienta de lucha contra la pobreza y las estadísticas muestran que son las mujeres las principales beneficiarias de esta forma de ayuda.
Este es el caso de Elodia, una madre del norte de Guatemala que con un microcrédito y la formación adecuada ha creado una panadería que le ayuda a obtener ingresos que destina a la educación de sus hijos.
>> 3. Por la valentía que las hace levantarse contra las prácticas tradicionales dañinas
!Las mujeres tienen la valentía de ir en contra de costumbres dañinas! Los matrimonios forzados a edades muy tempranas y la mutilación genital femenina son dos tradiciones dañinas y violan los derechos más básicos de las niñas. Aunque son prácticas muy arraigadas socialmente, hay mujeres que se están uniendo para decir que no están de acuerdo con ellas, que no las van a perpetuar y que a pesar del castigo social que pueda suponer su decisión, no van a someter a sus hijas a ellas. Madres como Fatiah-en la foto- que ha dicho que su hija no será mutilada.
>> 4. Por su espíritu de colaboración y de voluntariado
!Las mujeres también lideran los procesos de voluntariado! María Lorena es una joven médico boliviana que todas las semanas dedica unas horas de su tiempo a colaborar, de forma voluntaria, en los proyectos de salud que realizamos en las zonas rurales de Bolivia con el fin de asegurar que los niños tengan atención médica básica. De niña, María Lorena fue beneficiaria de un proyecto de desarrollo similar gracias al cual pudo estudiar y ser una profesional.
>> 5. Por su liderazgo en situaciones críticas
!Las mujeres lideran tareas de ayuda humanitaria! Suad Mohammed prepara la campaña de vacunación en el campo de refugiados en Duma, en Sudán del Sur. La clínica es el único lugar donde más de 14.000 personas víctimas del conflicto en Sudán pueden acceder cuando necesitan atención primaria. Allí, en primera fila está Saud, una mujer sudanesa que colabora activamente de las actividades de ayuda humanitaria.
VISTO EN canalsolidario.org






“Se confirma una tendencia a considerar las mujeres una opción para revalorizar la democracia, en un continente en el que esta es objeto de escrutinio por sus problemas y debilidades como la corrupción”, afirma Sonia Montaño, directora de la Unidad Mujer y Desarrollo de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).
La asociación emeritense A.M.C.I. (Asociación de mujeres para la convivencia intercultural) es un foro en el que participan mujeres de muy diversas etnias, culturas, religiones y orígenes. Muchas de ellas represaliadas, huidas, expulsadas, obligadas a marcharse de sus países de origen por sus ideas, sus creencias, violencia de todo tipo o simplemente por el hambre, la miseria o el ansia de conseguir una vida mejor. Desde la asociación se intenta hacerles más fácil su integración en nuestra sociedad.
Y por lo que se refiere al trabajo, las mujeres tienen, en general, jornadas mucho más cargadas. Por poner dos ejemplos, en India las mujeres trabajan unas 12 horas más a la semana que los hombres y en Nepal 21 horas. Cinco años después de la IV Conferencia Mundial para las mujeres celebrada en Pekín, tuvo lugar en Nueva York la conferencia “Mujeres 2000: Igualdad, desarrollo y Paz para el siglo XXI”, en una sesión especial de la Asamblea General de Naciones Unidas. Se trataba de evaluar el cumplimiento de los compromisos adoptados en Pekín y establecer medidas para seguir avanzando en los derechos humanos de las mujeres. Esa evaluación se concentró en frenar una marcha atrás y tratar de mantener lo consensuado en China, ya que se detectó un incumplimiento de derechos básicos como el derecho a la salud plena, a la educación, a una vida sin violencia, al libre disfrute de la sexualidad y a una maternidad responsable, no impuesta, a la participación en la toma de decisiones… (ver
Desde antes de la Colonia, los Mayas utilizaron gran parte de la riqueza natural, incluyéndose flora y fauna de la región, para poder curar males o padecimientos físicos que aquejaban a sus familias. Fue por medio de la prueba y error que conocieron las propiedades de las plantas medicinales y los distintos usos para curar enfermedades. Desde ese entonces, esta valiosa información se fue trasladando de generación en generación.