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Denuncia

México debe dar la espalda a la retórica antirefugiados de Trump

Control fronterizo en Huixtla, Chiapas, México © Amnesty International

 

La influencia de las políticas norteamericanas en todo el mundo, y en particular en Latinoamérica, es innegable. Cuando Trump dice, por ejemplo, que va a deportar a millones de migrantes del país y construir una gran muralla en la frontera con México para prevenir la entrada de personas, le está guiñando el ojo a la administración Peña Nieto para que haga lo mismo en la frontera sur como forma de detener el creciente fluyo de personas provenientes principalmente de Centroamérica.

Lo que ambos convenientemente deciden ignorar es que la gran mayoría de estas personas provienen de Honduras, El Salvador y Guatemala, tres de los países más violentos del planeta – con tasas de homicidios mucho más altas que en zonas de guerra, escapan buscando protección internacional.

El Salvador, por ejemplo, con un índice de homicidio de 108 personas por cada 100.000 habitantes, es en estos momentos más mortal de que Irak, con 48,1 homicidios por cada 100.000 habitantes.
Pero la muerte no es la única amenaza. Millones de personas en los países del triángulo Norte de Centroamérica viven presas de los deseos de las pandillas criminales que controlan lo que pueden hacer, decir y hasta por dónde pueden moverse, sin que sus estados puedan brindar la seguridad y la protección de sus derechos humanos.

Para la mayoría de ellos, quedarse en sus hogares no es una opción. Así fue para la familia de Elisa y José*, padres de ocho hijos. Elisa trabajaba lavando trastes en una panadería y José era conductor de microbuses.
Dos de sus hijos adolescentes trabajaban como cobradores de microbuses. Ambos fueron muertos a balazos. El hijo mayor fue asesinado cuando bajó en la esquina de un microbús en 2009, y su hermano menor a bordo de un microbús en 2014. Ambos fueron asesinados por miembros de una pandilla local solo porque sus jefes no habían pagado el “impuesto” territorial a la pandilla.

Al enterarse del peligro en El Salvador, el hermano de Elisa, Ramón*, quien estaba viviendo en México desde hacía 30 años, regresó a su país para intentar convencer a su hermana de salir. Pero Elisa quería que sus hijos más pequeños terminaran el ciclo escolar. Ramón aceptó esperarlos, pero eso le costó la vida. Fue asesinado unos meses más tarde, en julio de 2016. Las maras lo mataron por ser un desconocido en el barrio. Desde entonces, Elisa, su esposo y sus seis hijos huyeron a México, donde están pidiendo asilo.

El río Suchiate hace de frontera entre México y Guatemala. Muchas personas que huyen de la violencia tienen que cruzarlo con embarcaciones improvisadas como ésta © Amnesty International

La historia de Elisa y de su familia no es única. De hecho, en los últimos años, el flujo de personas que huyen de la desesperante violencia de los países del triángulo norte ha aumentado significativamente. Muchos piden asilo en México, algunos intentan llegar de los Estados Unidos. La prioridad para todos es sobrevivir. De las más de 400 mil personas que cruzan la frontera sur de México cada año, casi la mitad es detenida por las autoridades mexicanas – la mayoría son luego deportadas.

A pesar de que organizaciones internacionales calculan que casi la mitad de las personas que cruzan la frontera sur de México podrían ser refugiados, menos del 2% presentan solicitudes de asilo en el país, en muchos casos porque no son informados de sus derechos o porque sus explicaciones sobre las razones por las que no pueden regresar a sus países son ignoradas por los agentes migratorios mexicanos.

Pero aunque esta crisis está teniendo lugar en suelo mexicano, Estados Unidos también tiene parte de responsabilidad. El gobierno de ese país destina millones de dólares para que México detenga a las personas migrantes y solicitantes de asilo – y prevenir que lleguen a su frontera. Pagan a México para que haga el trabajo sucio. Y en el camino, ambos gobiernos violan el derecho internacional sobre refugiados y la obligación moral de ayudar a aquellas personas cuyas vidas dependen de ese refugio.

Así, las vidas a cientos de miles de personas son fichas de negociación entre los dos países. Pero esto puede, y debe, cambiar. El gobierno mexicano puede decir basta y poner el ejemplo brindando protección a las personas que huyen de la violencia.

La administración Peña Nieto no debe permitir que la retórica anti refugiados de Trump continúe alimentando una política que afecta la vida de millones de personas buscando protección.

*Los nombres han sido cambiados para proteger la seguridad de los individuos.

Las Guatemaltecas que combaten la violencia con el teatro.

Las Poderosas son un grupo de mujeres, antaño víctimas de malos tratos y hoy actrices. Con sus obras quieren prevenir las agresiones y empoderar a otras en la defensa de su integridad y sus derechos

Zorayda GallegosSololá (Guatemala) 15 DIC 2015 – 16:07 CET

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Esto es una obra de teatro, pero representa claramente la vida en Sololá. En el patio de una vivienda, tres adolescentes varones hablan de las mujeres. “Todas son iguales, aunque estén casadas siempre andan buscando hombres”, dice uno de los actores. Frente a ellos, Lesbia —una mujer vestida con ropa deportiva y cabello suelto— les pide que hablen más fuerte. El ensayo termina y los participantes se toman de las manos para decir: “Todas y todos unidos contra la violencia”. Lesbia les pide repetir esa proclama final.

“Esa frase la tienen que decir con ganas. ¿Qué era lo que ustedes querían cambiar?”, les pregunta a los jóvenes de miradas tímidas mientras ellos permanecen en silencio. “Pues que no hubiera más violencia”, responde ella misma.

Es el último ensayo de la obra que habrán de presentar en una escuela de Panajachel, una ciudad del departamento de Sololá, en el altiplano guatemalteco, para conmemorar el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. Lesbia participó con ellos en todo el proceso: primero les pidió hacer un listado de los problemas que veían en su comunidad, donde concluyeron que el machismo, los golpes a la mujer y el alcoholismo eran parte de su cotidianidad. Luego escribieron un guión y ensayaron durante tres meses.

Esta guatemalteca de 43 años está convencida de que con este tipo de actividades en los jóvenes se puede contribuir a que poco a poco disminuya el machismo en sus localidades. Por eso desde el 2011 trabaja con los adolescentes y las mujeres de la zona, en su mayoría indígenas, en talleres de género donde analizan el origen de la violencia, las consecuencias de ésta en sus hogares y lanzan propuestas para cambiar el triste panorama.

Lesbia vive entregada al teatro. Su tiempo lo pasa entre talleres, pláticas con mujeres y presentaciones. Ella es la coordinadora de Las Poderosas, un colectivo de teatro biográfico documental feminista conformado por un grupo de sobrevivientes de la violencia que arreció a principios de 2008. Sus integrantes, Lesbia Téllez, Telma Ajín, Rina Najarro, Adelma Cifuentes y Telma Sarceño, se conocieron en el 2007 en un centro que ayudaba a mujeres maltratadas, a donde acudieron a buscar apoyo psicológico y legal. Allí, el dramaturgo y director argentino Marco Canale las invitó a participar en una investigación de sus vidas y el resultado fue el documental llamado Hoy puedo ser.

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Después del documental, se representó una obra de teatro titulada Las Poderosas que se estrenó en 2010 y plasmaba las vivencias de cada una de ellas. En ella, Adelma contaba su lucha por la justicia tras perder un brazo en un atentado orquestado por su esposo. Telma escribía una carta a una madre con la que no pudo hablar y Lesbia se disfrazaba de luchadora para enfrentar a su enemiga interior. “Ese fue nuestro primer contacto con el teatro y de ahí nos empezaron a invitar a presentar nuestra obra. Las mujeres nos preguntaban qué hacer y nos dimos cuenta que el teatro era una potente herramienta para sensibilizar y lanzar propuestas de cambio”, cuenta Lesbia.

Con la ayuda del Centro Cultural España y la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECID) recibieron preparación personalizada en técnicas teatrales y presentaron su obra en España. En 2011, empezaron a impartir talleres y desde entonces han tenido presencia en ocho municipios del departamento de Sololá. Otro de sus más recientes logros es la conformación del grupo Las Poderosas de Sololá (2012) que han montado obras que buscan analizar las raíces del machismo y la violencia. Para realizar estas obras se contó con la financiación de la AECID en el marco del Convenio Construcción de Paz en Guatemala (2010-2014) que busca impulsar procesos de la prevención de la violencia y la consolidación de paz en el país.

Las mujeres nos preguntaban qué hacer y nos dimos cuenta de que el teatro era una potente herramienta para sensibilizar

Lesbia, miembro de Las Poderosas

Las Poderosas saben que su lucha no es cosa fácil. En Guatemala, la violencia de género registra una de las tasas más altas del mundo: 10 de cada 100.00 mujeres son asesinadas. En un informe de Human Rights Watch se advierte que la violencia contra mujeres y niñas es un problema crónico en este país centroamericano, y la gran mayoría de quienes cometen los actos nunca son juzgados. En tres años la cantidad de denuncias de violación y agresión sexual de mujeres y niñas se incrementó en más de un tercio, y en nueve de cada 10 de estos casos los responsables no fueron sancionados.

“Yo no podría vivir sin teatro, me apasiona, es una razón para vivir, y al compartir esto sé que ese mismo efecto de transformación y sanación que hizo en mí, lo va a hacer en otras personas”, dice Lesbia tras bambalinas, previo a la presentación que tendrán este 25 de noviembre en la capital de Guatemala, en el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.

En su último ensayo, las cinco mujeres y dos de sus hijas que también participan en la obra suben al escenario, se toman de las manos y cierran los ojos para pensar en esa razón importante que las tiene ahí. Luego dan dos pasos adelante, se abrazan y gritan: “Todas para una, y una para todas”.

Unos segundos después, la sala se invade de sonrisas sinceras.

visto en: elpais.com

Asesinan a Berta Cáceres

 Berta Cáceres, líder indígena hondureña, defensora de los derechos de la comunidad Ienca y de los movimientos campesinos, ha sido asesinada en la madrugada del jueves en un asalto a su casa en Intibucá, según confirma Europa Press. Cáceres denunciaba los abusos de empresas transnacionales en su país y mantenía su lucha a pesar de las constantes amenazas.

Caceres-COPINH-Goldman-Environmental-Prize_EDIIMA20160303_0447_18Berta Cáceres fundó en 1993 el COPINH junto a una docena de compañeros y compañeras para defender los territorio indígenas / © Goldman Environmental Prize

Berta compareció la semana pasada en una rueda de prensa para denunciar el asesinato de varios dirigentes de su comunidad indígena, así como las amenazas que ella misma sufría. Hace menos de un año, en una entrevista a eldiario.es, contaba la persecución a la que estaba sometida: “Los que rechazamos estos proyectos somos amenazados, amenazan nuestras vidas, nuestra integridad física y emocional, la de nuestras familias y comunidades enteras, nos quieren negar la existencia como pueblos originarios. Vivimos en un clima de impunidad y de nula administración de justicia”.

       A las amenazas por oponerse a proyectos de empresas transnacionales se añadía otro elemento de riesgo: ser mujer. “No es fácil ser mujer dirigiendo procesos de resistencias indígenas. En una sociedad increíblemente patriarcal las mujeres estamos muy expuestas, tenemos que enfrentar circunstancias de mucho riesgo, campañas machistas y misóginas. No es tanto la transnacional sino la agresión machista por todos lados. Esto es una de las cosas que más puede pesar para abandonar la lucha”, describía Cáceres.

       Pero ella no la abandonó. Continuó con su lucha desde la coordinación del Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (COPINH), con el que consiguió echar de los territorios de la comunidad del Río Blanco a la mayor empresa constructora del mundo, la china Sinohydro. Por este, y otros logros, Berta recibió a finales de abril del año pasado el prestigioso premio Goldman, conocido como el Nobel del Medio Ambiente.

       Aunque lo que le inspiraban no eran los premios, sino los principios. ” Aquí, con reconocimientos o sin ellos, hemos luchado y lo vamos a seguir haciendo”, afirmaba desde la ciudad hondureña de Tela. Era la primera hora de la mañana un jueves en el que Cáceres, junto a una delegación del COPINH, se había desplazado hasta el departamento de Atlántida, al norte del país, para acompañar a indígenas garífuna en un proceso judicial.

El acoso a activistas medioambientales

       La persecución y violencia contra quienes defienden el medio ambiente es una constante en aquellos países donde empresas transnacionales extractivas, hidroeléctricas o del sector agroindustrial tienen intereses, muchas veces en connivencia con los poderes políticos y financieros.

       Según el informe de Global Witness, en 2014 fueron asesinados 116 activistas medioambientales en 17 países, un 20% más que en 2013. Más de dos personas mueren cada semana en el mundo por defender sus tierras, sus ríos o sus bosques frente a la explotación. La investigación “¿Cuántos más?” señala a Honduras como el país más peligroso per cápita para estos activistas. El 40% de los asesinados son miembros de pueblos indígenas, como el lenca, al que pertenecía Berta Cáceres.

       El uso ilícito de la fuerza por parte de los cuerpos de seguridad del Estado hondureño y la vinculación de miembros de la policía y el ejército en casos de intimidación, amenazas y supuestos asesinatos de defensores del medio ambiente, ha sido documentado por organizaciones como Human Rights Watch o Front Line Defenders .

       Berta era víctima desde hacía mucho tiempo de este abuso poder que no consiguió silenciarla. Hasta hoy. “En este país impune, responsable de graves violaciones de derechos humanos, los que luchamos por la tierra, por el agua, por el territorio para la vida, para que no caiga en manos privadas y sea destruido, ponemos la vida en riesgo. Aquí es muy fácil que a uno lo maten. El coste que pagamos es muy alto. Pero lo más importante es que tenemos una fuerza que viene de nuestros ancestros, herencia de miles de años, de la que estamos orgullosos. Ese es nuestro alimento y nuestra convicción a la hora de luchar”, decía el pasado verano.

Visto en: eldiario.es

Las Poderosas

Las Poderosas

      Las Poderosas Teatro son un colectivo de guatemaltecas que luchan contra la violencia de género contando su historia desde el escenario. Presentan su última obra, Naciendo y lanzan una campaña de vídeos virales, Luchadoras. Más información en ww.poderosas.org.

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Reportage  de Roberto García y Rocío Gómez escuchado en La República Independiente de la Radio, Carne Cruda.

Pincha abajo para descargar la grabación.

CC 98 Las Poderosas (REPOR)

 

 

 

 

 

 

Cooperación: ¿volverá a sentarse España en la mesa de los mayores?

   Laia Bertran es coordinadora de Incidencia Política en el Instituto de Salud Global de Barcelona (@isglobalorg). 1 de Octubre de 2015.

(Deng Awuoi y su nieto, refugiados de Sudán del Sur. La cooperación humanitaria española se ha recortado hasta prácticamente desaparecer. Foto: A. McConell/ACNUR.)

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  En medio de la excitación que la aprobación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible ha generado, es triste constatar que en nada hubiera cambiado el resultado de la cumbre si la delegación española no hubiera aparecido por Naciones Unidas. Es aún más triste, si cabe, al recordar el liderazgo que España desempeñó en la anterior Cumbre del Milenio, que nos ha de llevar a concluir que el espacio que ahora se ha desaprovechado era grande, muy grande.

Convertida en un donante mediocre tras haber reducido la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) a su nivel más bajo desde 1990, España ha optado por mantener un perfil bajísimo en foros internacionales sobre desarrollo, poniendo en entredicho la credibilidad ganada tras años de trabajo que había sido alentado, en mayor o menor medida, por gobiernos de distinto signo. Pese a que los Presupuestos Generales de 2016 prometen ser algo menos malos con la AOD (es realmente difícil utilizar el adjetivo “mejores”), parece ser que el gobierno sigue pasando por alto una pregunta fundamental: ¿Qué papel debe jugar España en el mundo?

Está claro que el posicionamiento internacional de un país viene determinado por factores que van más allá de la AOD, pero también está claro que la AOD es un indicador indiscutible de la responsabilidad que un Estado está dispuesto a asumir para con la comunidad internacional, y que esto afecta a su posicionamiento. Para muestra, un botón: durante la pugna por alcanzar una silla en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, Mariano Rajoy esgrimió el compromiso de aumentar la cooperación al desarrollo como un argumento de peso a favor de la candidatura española. Alcanzada la silla, falta ahora la aproximación estratégica que permita colocar a España en la posición que, por su trayectoria y tamaño, nunca debiera haber abandonado. De lo contrario, el Gobierno (éste, el próximo, tanto da) seguirá demostrando que se puede estar sin ser, y que no existe ninguna virtud en ello.

Desde ISGlobal hemos elaborado el documento La Cooperación Española más allá de 2015: razones éticas y prácticas para el cambio, que recoge las propuestas que estamos haciendo llegar a los diferentes partidos políticos en el marco de la elaboración de los programas electorales con los que concurrirán a las elecciones generales de finales de este año. Las medidas que proponemos, elaboradas en colaboración con otras organizaciones de la sociedad civil, pretenden devolver la cooperación al desarrollo al centro de la acción exterior del Estado (¿por qué no hacerlo? La cooperación es una vía digna y eficaz de posicionarse en el mundo, además de un imperativo ético).

Para convertirse en una herramienta moderna y de calidad, la AOD debe dotarse de mayor orientación estratégica y establecer mecanismos de evaluación. Sólo así podrá ofrecer impacto, transparencia y rendición de cuentas, elementos esenciales en cualquier política pública. A nivel presupuestario, el porcentaje del PIB destinado a cooperación debe alcanzar el 0,4% al final de la próxima legislatura puesto que, de lo contrario, toda propuesta quedará en una simple declaración de intenciones. Proponemos, además, una hoja de ruta para la ayuda española en salud, puesto que este sector encarna a la perfección los riesgos de descuidar la AOD (¿hace falta recordar que las enfermedades viajan, y viajan mucho?), además de poseer un potencial enorme para que España apoye el desarrollo de países terceros al tiempo que refuerza sus propias capacidades y ventajas comparativas.
En la apuesta por la AOD todo son ventajas. ¿Vamos a seguir sin sentarnos a la mesa de los mayores?

Visto en 3500 Millones.

Algunas claves para entender las noticias sobre las personas refugiadas. ¿Y qué puedo hacer yo?

Una foto publicada en medios nacionales e internacionales ha suscitado la conmoción. Una foto que refleja lo que lleva ocurriendo ya más de cuatro años, el tiempo que ha transcurrido desde el inicio de la crisis en Siria, la más grave desde la Segunda Guerra Mundial.

Analizamos brevemente qué está pasando, cómo se está interviniendo para ayudar a las víctimas de esta realidad, y qué puedes hacer tú.

Siete conceptos para entender las noticias sobre las personas refugiadas

1.refugiados_crisis– Refugiado: persona que se encuentra fuera de su país de origen por tener un temor fundado de persecución por motivos de raza, religión, nacionalidad, pertenencia a determinado grupo social u opiniones políticas (Convención de Ginebra de 1951).
2.- Solicitante de asilo: persona que solicita protección internacional y que se encuentra a la espera de una decisión. Cualquier procedimiento de expulsión, devolución o extradición que pudiera haber en curso, quedará paralizado a la espera de la resolución de la solicitud de asilo.
3.- Desplazado interno: persona que ha sido forzada a salir de su hogar debido al conflicto o a la persecución; o debido a un desastre natural o a otra circunstancia inusual de ese tipo. A diferencia de los refugiados, los desplazados internos permanecen en su propio país.
4. Inmigrante irregular: persona que se encuentra en un país sin la documentación requerida para permanecer en él. Los refugiados a menudo no tienen más alternativas que cruzar las fronteras de forma irregular. De acuerdo con la Convención de Ginebra de 1951, estas personas no deben ser penalizadas (ni detenidas ni multadas) por este motivo.
5.- Inmigrante económico: persona que abandona normalmente su país de origen de manera voluntaria para establecerse en otro, buscando un empleo o mejores condiciones de vida. Por lo general, los inmigrantes pueden regresar a sus países de origen cuando lo deseen y no requieren protección internacional.
6- Protección internacional: concepto que consiste en asegurar que las personas que sufren violaciones de derechos humanos –incluyendo guerras o persecución- o estén en riesgo de sufrirla, puedan disfrutar de los derechos humanos básicos.
7.- Principio de no devolución: obligación de los Estados de no devolver a una persona –directa o indirectamente- a un lugar donde su vida o su integridad física pudiera correr peligro.
(Definiciones de “Los medios de comunicación y las personas refugiadas” – Acnur)

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Detrás de aquella foto hay una realidad

Más de 200.000 personas han perdido la vida y más de 11 millones (aproximadamente la mitad de los habitantes de Siria) han tenido que abandonar sus hogares en busca de un refugio seguro. Alrededor de 400.000 personas se encuentran en una situación de extrema vulnerabilidad. Tanto, que el peligro de morir es para muchos la única alternativa.

Año 2015

Solo en lo que llevamos de año, más de 300.000 personas han arriesgado su vida para cruzar el Mediterráneo. 2.600 la han perdido.

Los que sobreviven, se enfrentan a menudo a situaciones indignas y a peligros tanto en las fronteras como en el resto del camino.

En palabras de Amnistía Internacional:

“Debido al bloqueo mediante vallas de otras rutas de entrada a la UE más seguras, al aumento de la vigilancia y al despliegue creciente de fuerzas de seguridad, la gente se ve obligada a tomar rutas cada vez más peligrosas, a veces con trágicas consecuencias. Muchas personas mueren ahogadas en el mar o asfixiadas en camiones. Sufren violencia en las fronteras de la UE y se ven privadas de su derecho a solicitar asilo. Acaban atrapadas en países como Libia, Marruecos, Ucrania y Turquía, donde sus derechos están amenazados. En algunos de estos países viven en la indigencia y carecen de derechos sociales y económicos, y muchas sufren violencia e incluso tortura.”

Llegan a Europa a través del Mediterráneo. Huyen de los conflictos armados de Oriente Próximo y se dirigen fundamentalmente a Suecia y a Alemania. La situación se ha agravado en este verano y, además de las llegadas a través de la Isla de Lampedusa en Italia, se ha producido una llegada masiva (desde Siria, pero también desde Irak, Afganistán o Eritrea) a las Islas Griegas de Kos y Lesbos y a otras cercanas a la frontera con Turquía. [Datos actualizados: www.unhcr.gr/Arrivals/]

De dónde vienen

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 Adónde van

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Las redes de tráfico y trata de seres humanos se están lucrando con esa desesperación. Para muchos padres no queda otra alternativa que poner en peligro no solo sus propias vidas sino también las de sus hijos.

¿Es posible evitar que las personas se vean forzadas a arriesgar sus vidas en el mar?

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¿Qué se está haciendo?

Muchas ONG están interviniendo sobre el terreno. Cruz Roja, por ejemplo, lleva meses prestando su ayuda en Grecia, Macedonia, Serbia y Hungría (los países de tránsito) a las personas refugiadas y solicitantes de asilo que huyen de los conflictos que están teniendo lugar en sus países.

¿Cómo intervienen?

Facilitan el acceso a agua potable.
Distribuyen alimentos y artículos de primera necesidad (ropa, artículos de higiene, pañales…).
Ofrecen asistencia sanitaria básica y primeros auxilios.
Asesoran a las personas recién llegadas.
Les ayudan a buscar a sus familiares y retomar el contacto con ellos.
Les prestan apoyo psicológico.

¿Qué puedo hacer yo para ayudar?

No solo Cruz Roja. Unicef, Save the Children, Acción contra el Hambre o Médicos sin Fronteras son otras de las entidades que han emprendido acciones de ayuda a las personas refugiadas. Todas ellas aceptan en sus webs donaciones de particulares.

CEAR, la Comisión Española de Ayuda al Refugiado, lanzó la campaña Uérfanos, a la que puedes unirte firmando aquí. www.uerfanos.org.

Están naciendo incluso iniciativas surgidas desde los propios ciudadanos que, voluntariamente, están ofreciendo sus hogares para alojar a las personas refugiadas que lo necesiten: Refugiados Bienvenidos.

Por último, en la plataforma de crowdfunding www.microdonaciones.org (de la Fundación Hazloposible) se han puesto en marcha dos proyectos de ayuda a las personas refugiadas en los que puedes colaborar a través de los proyectos:

– Proyecto de World Vision International España

– O Proyecto de CEAR, Comisión Española de Ayuda al Refugiado.

Entrando en sus páginas web te indican cómo.

La foto era terrible… Pasemos ahora de la conmoción a la acción.

Visto en el blog Hazloposible el 7 de septiembre de 2015

 

Contra el hambre, contra el despilfarro

Por Manuel Bruscas (@Manuel_Bruscas)

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“Creo que estoy enojado con este tiempo y que el hambre es la síntesis de todo lo que me enoja” (Martin Caparros – El Hambre)

El pasado mes de abril se celebró en Oviedo el “II Encuentro de la Alianza contra el hambre y la Malnutrición de España”, un evento organizado por la ACHM-E que en esta edición tuvo como principal tema de debate la búsqueda de “soluciones para la reducción del desperdicio alimentario”. Y es que como hemos denunciado en este blog en varias ocasiones, una de las paradojas más terribles de nuestro tiempo está relacionada con la comida: cada día mueren miles de personas de hambre (y muchas otras no tienen acceso a una alimentación digna) y al mismo tiempo despilfarramos un tercio de la comida que producimos. O dicho de otro modo: si hay hambre en el mundo no es por falta de alimentos.

Con el fin de lograr un debate plural y rico en sensibilidades, la ACHM-E invitó a estas jornadas a representantes del sector empresarial, de la administración pública, de la sociedad civil y de diversas organizaciones no lucrativas como Feedback, Feeding Zaragoza, Banco de Alimentos de Asturias, Medicus Mundi, Cruz Roja o Nutrición Sin Fronteras. Las principales conclusiones de estas jornadas serán publicadas próximamente, pero a continuación resumo las cuestiones que, como participante de estas jornadas, me parecieron más relevantes:

1) El hambre, la malnutrición y el despilfarro de comida no son inevitables. Podemos acabar con ellos. Lo primero que hay que hacer es ponerlos en la agenda y convertirlos en una prioridad.

2) Para acabar con el despilfarro de comida lo más importante es que la gente sea consciente del problema. Lo que no comunica no existe, y por desgracia demasiada gente desconoce cuánta comida se tira.

3) El problema de la transparencia. Una gran parte del despilfarro de comida sucede de forma “invisible”. ¿Cuánta comida tiran los supermercados? ¿Cuántos kilos de frutas y hortalizas se quedan el campo sin ser recogidos? Es importante cuantificar estas pérdidas y que todos los actores publiquen datos que puedan ser contrastados por organismos independientes. Lo que no se mide no existe.

4) Además de publicar datos, los supermercados y las empresas de alimentación tienen que implicarse más activamente en la reducción de despilfarro. No se trata solo de que limiten las pérdidas que producen ellos directamente, sino que también han de modificar todas aquellas prácticas que provocan despilfarro en origen. Por ejemplo, las toneladas de tomates que se quedan en la huerta porque no responden a los criterios de estética que emplean algunos supermercados.

5) El poder del consumidor. Acabar con el despilfarro depende en gran medida de nosotros. Lo recordó Pepe Esquinas en una de las charlas: podemos hacer de nuestra cesta de la compra un carro de combate y elegir productos que respeten ciertos valores (por ejemplo, fruta fea).

6) Voluntad política: las administraciones públicas pueden y deben ayudar a reducir la cantidad de comida que se dilapida. ¿Es una utopía? No exactamente. Sin ir más lejos Francia ha anunciado que prohibirá a los supermercados tirar comida a la basura

Un último apunte. Al término de las jornadas, alguno de los asistentes disfrutamos de una apetitosa comida en la Cocina Económica, una maravillosa asociación benéfica que facilita alimentación sana y nutritiva a las personas sin recursos. Gran parte de los ingredientes que usan son excedentes cedidos por supermercados y otras organizaciones. No cabe sino felicitar a todas las personas que lo hacen posible: un proyecto que lucha contra el hambre y contra el despilfarro. Sin embargo, resulta preocupante saber que en los últimos años la cantidad de personas que comen gracias a la Cocina Económica y otras organizaciones similares no ha dejado de crecer en España. Sí, es gratificante ver la solidaridad de la sociedad civil, pero a la vez produce sonrojo constatar como la caridad está sustituyendo a la justicia social. ¿Acabar con el hambre no debería ser una prioridad de cualquier gobierno decente? Como sugirió alguno de los participantes de este “II Encuentro de la Alianza contra el hambre y la Malnutrición de España”, el derecho a una alimentación digna debería formar parte de la Constitución Española. Solo falta voluntad política.

visto en 3500 Millones el 27 de mayo de 2015

Mujeres referencia que cambian el mundo

Entrevista a la directora de documentales sobre mujeres, Mabel Lozano (@lozanomabel), por la periodista Beatriz Pozo (@bea_pozo)

 

Para Mabel Lozano6a00d8341bfb1653ef01b8d0e50715970c-550wi la trata de mujeres tiene un nombre, se llama Yamdy, Ana María o Ramona. Hace 10 años decidió dejar su carrera como actriz para dedicarse a dirigir documentales que sensibilizaran a la sociedad sobre este tema. Así, surgieron Voces y Escúchame. Su último proyecto Chicas Nuevas 24 horas, realizado con la ayuda de la asociación APRAMP, le ha llevado durante los últimos cuatro años a Argentina, Paraguay, Colombia y Perú, cuatro de los países con más víctimas de trata. Con motivo del Día Internacional de la Mujer, ha sido nombrada ganadora de la II edición del concurso Avanzadoras de Oxfam Intermón, que busca en España mujeres que avancen y hagan avanzar.

Eras actriz y modelo, pero lo dejaste todo para dedicarte a hacer documentales ¿Por qué lo hiciste?
Si de pequeña hubiera tenido referentes que fueran directoras de cine, lo hubiera hecho antes. Es muy importante tener referentes entre las mujeres para poder decir que podemos hacer de todo. Cuando yo empecé a trabajar como actriz y veía como dirigían a un monstruo como Fernando Fernán Gómez, yo quería ser el director, no su compañera. Eso siempre ha estado ahí. El detonante de ponerme detrás de las cámaras fue conocer de manos del proyecto Esperanza la realidad de las mujeres y niñas que son compradas y vendidas como bolsos y zapatos. Eso me hizo reaccionar y decir tengo que contar esta historia. Ese fue mi primer documental. Hace 10 años no se hablaba casi de trata, no se conocía, había esos topicazos de que la que es puta es porque quiere. Fue una suerte poder contar con amigos y compañeros que confiaran en que yo podría liderar un proyecto y un tema como este.

Esa idea de los referentes es la de Avanzadoras.
Claro, esa también es mi idea. Nos pasa en todo ¿Por qué no hay más mujeres en el deporte? Porque los grandes referentes son hombres Fernando Alonso, Nadal… Siempre se necesitan referentes. Nosotros tenemos una plataforma de mujeres cineastas que lo que hacemos es visibilizar la cultura a través de las mujeres y hecha por ellas. Somos el 50% de la sociedad, no se puede desperdiciar el 50% del talento. Además, es muy importante la pluralidad en todos los sitios. Las mujeres no podemos permitirnos estar en el tendido, tenemos que salir al ruedo.

Has dicho antes que la trata de mujeres era algo que hace 10 años se percibía en España como ajeno. ¿Eso ha cambiado?
Estamos contándolo desde muchos ámbitos todos los días. Es verdad que hay una doble hipocresía en la prensa, que por un lado denuncia y, por otro se lucra de los contactos, pero en general se sabe. En cualquier medio ves que con muchísima frecuencia se están deteniendo a redes que trafican con mujeres. Esas mujeres son captadas en sus países de origen bajo el engaño. Niñas y mujeres de entornos muy pobres, muy vulnerables. Son captadas en sus países de origen, pero son explotadas en el nuestro. Nosotros tenemos mucha complicidad. Es cierto que en sus países de origen no tienen una oportunidad, no tienen acceso a la cultura o la información y eso les hace ser muy vulnerables a los engaños y a los oportunistas que quieren ganar dinero con la venta de seres humanos, pero son explotadas en países como el nuestro. Es un delito que se rige por una única ley, la ley de la oferta y la demanda. Si no hubiera oferta, no habría demanda.

Ese tema, el de los clientes, lo trataste en tu documental Escúchame. ¿El cliente es consciente que esas mujeres están ahí obligadas?
Para eso hacemos documentales como Voces o Escúchame o Chicasnuevas24horas. Son acciones de sensibilización. Imaginamos que muchos lo saben, pero también por eso hay que hacer un trabajo de educación en los países como el nuestro, llevando estos trabajos a los institutos, universidades, etc. Mostrándole esa realidad a los chicos, que son los presentes y futuros consumidores, para que sepan que este delito con el que convivimos es una violación de todos los derechos humanos. El cliente, que es un prostituidor, consume y demanda mujeres cada vez más jóvenes y cada vez más niñas. Por eso vemos que el rostro de la trata se está convirtiendo en el rostro de niñas.

Esa educación viene, por tanto, de dos partes. Allí y aquí.
Son diferentes formas de educar. Aquí hay que educar en la igualdad y en el respeto en los institutos y en la universidad. En sus países de origen lo que hay que hacer es educar llevándoles a la escuela y que tengan la oportunidad de tener acceso a la cultura, a la información. Yo tengo una hija de 13 años y deseo para ella lo mismo que para Yandy, una de las protagonistas de mi documental, que tiene 14 años y es una víctima de trata con fines de explotación sexual. Yandy no tiene ni los mismos derechos ni las oportunidades que mi hija solamente por haber nacido en aquel lugar y no en este. Yo lucho porque tenga los mismos derechos. Volvemos a lo mismo, la educación, dale una niña un lápiz y cambiaras el mundo, porque harás que ella diga no.

Estas mujeres con las que has hablado logran superar en algún momento lo que les ha pasado.
Es muy duro salir de allí. Hay muchas ONG que trabajan en ello, pero lo más importante es que estas mujeres no pueden regresar a sus casas porque las personas que les han captado siguen allí, porque, al enterarse de donde vienen, sus familias o sus tribus suelen relacionar la trata con la prostitución, no con lo que es, una violación de derechos humanos. Muchas mujeres no pueden volver a sus familias porque no las aceptan y porque la persona que le ha captado sigue ahí, con lo cual el riesgo de volver es tremendo. Si se quedan en países como el nuestro, si no tienen un trabajo digno es muy difícil y el proceso de recuperación es muy largo y complicado

A la hora de contar lo que les ha pasado, la clave debe ser el miedo, miedo a que las deporten, miedo a que las pillen…
Claro, porque todo el mundo las utiliza. Las utiliza el que las capta, las utiliza el que las explota, las utiliza el gobierno para que denuncien. Por supuesto, que tienen miedo. Estas mujeres muchas veces han dejado a sus hijos en los países de origen y el que la ha captado sigue operando ahí. Siempre hablamos de cifras de mujeres que han salido o denunciado, pero esas son solo la punta del iceberg. Hay miles de mujeres más que no lo pueden contar, ni han salido porque realmente ponen en riesgo a su familia y a sus comunidades. La recuperación, el proceso de la normalización de estas mujeres a recuperar sus derechos y su vida, es largo, costoso, difícil y a veces imposible, claro.

Nota de los autores:
Esta entrevista es nuestra forma de celebrar el día internacional de la mujer, un colectivo mayoritario que sigue enfrentándose cada día a discriminaciones de todos los tipos y magnitudes. Desde aquí deseamos a todas la mujeres que como Mabel se atrevan a romper estereotipos y a convertirse en avanzadoras, mujeres que avanzan y hacen avanzar. Feliz día de la mujer.

visto en El Pais 3500 Millones

La historia de un azacarillo

Esta entrada ha sido escrita por Juan de Sola, periodista y presidente de la ONG Agareso.

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Luis es uno de los jóvenes que trabaja en el cultivo de la caña de azúcar en El Salvador. Foto: JDS

        Luis se sumerge cada mañana, bien temprano, en la inmensidad de los cañales de la comunidad de las Anonas, en el Bajo Lempa (El Salvador). Allí, se gana la vida a la misma velocidad que la pierde. Cosas del destino: no puede abandonar la profesión por que su vida y la de los suyos depende de los menos de cinco dólares que el jornal le permite llevar a casa. Suele aprovechar el amanecer para labrar las tierras de otro. Acostumbrado a perderse y encontrarse, en una interminable extensión de terreno, no duda en reconocer que ese oficio no le conviene ni él, ni a su familia, ni a su pueblo.
Vive con Julia (una guapa mujer salvadoreña) y su pequeño en una humilde vivienda ubicada en una de las colonias que lindan con los ‘dulces’ campos de cultivo. Nos dedica un tiempo de conversación a su regreso. A esa hora, el sol golpea con la máxima contundencia tropical; de tal manera, que parece imposible continuar respirando un segundo más. Es tan sofocante que el aire llega a quemar en el interior de los pulmones. Por ese motivo, pasado el mediodía se detiene todo el trabajo para evitar los posibles efectos que el pico de más calor en el día puede provocar sobre la salud.
De tez morena; desconocemos el por qué, su mirada se pierde en la resignación. Se extravía en la ordenada selva de cañas de azúcar que se encuentran a nuestras espaldas. Habla con mucho sosiego de los futuros daños que están por llegar. Sabe que los agroquímicos no aportarán nada bueno a su sistema renal; y reconoce que “crece y crece” el número de personas que fallecen, al año, por fallos y daños irreversibles en los riñones. Tan solo es cuestión de tiempo para que la agresión medioambiental acabe contaminando la sangre que circula por las venas de pequeños y mayores de la zona. El problema no se acaba nunca: Primero fueron los cultivos de algodón los que envenenaron las fértiles tierras. Ahora, el turno es para la producción de azúcar con un planteamiento igual de industrial que irrespetuoso con el desarrollo humano y medio ambiental. Y, de momento, se carece del suficiente músculo político, económico y social como para detener un tren que amenaza con hacer descarrilar la esperanza de vida de miles de niños, mamás, papás o abuelos acostumbrados ya a la lluvia de químicos desde las avionetas que sobrevuelan indiscriminadamente toda la comunidad. Nadie está a salvo. La exposición es máxima en cada ataque que se realiza a los cultivos. Y la humildad de las viviendas tampoco permite protegerse de tal agresión. “Somos pobres y encomendarse a Dios es la única opción que nos queda”, expresa Luis con un rictus del que se deduce una rabia contenida.
Desde muy pequeño, con diez años, aprendió a cultivar la caña de azúcar en extensiones de incontables hectáreas. Tantas como beneficios extraen las multinacionales de la comercialización de una sustancia que arrasa con la salud quienes la consumen y la producen: los primeros amenazados por la diabetes y los segundos por la insuficiencia renal, entre otras enfermedades diagnosticadas. Nada hace presagiar que las cosas pueden cambiar a corto plazo. Y, para la comunidad, esta situación desespera por “la falta de sensibilidad por la vida humana. Son meros instrumentos de un sistema que nos tiene atrapados en nuestras propias tierras. Y no tenemos otra cosa”, lamenta Luis.
El colectivo de campesinos se ve incapaz de variar el rumbo de las cosas. De sugerir formas, de cultivo, más saludables para todos. “Mi país está envenado con estas prácticas de empresas americanas y canadienses. En el fondo, trabajamos para multinacionales. Pero, si dices algo. Si se te ocurre plantear una alternativa, el patrón prescinde de ti”.
Un bucle descorazonador que a Luis y a su familia les obliga a seguir escribiendo más capítulos de la triste historia del azucarillo que llega a nuestras despensas.

Visto en EL PAIS el 26 de enero de 2015.

Cuando las niñas y los niños defienden sus derechos laborales.

Esta entrada ha sido escrita por Marta Martínez Muñoz, socióloga y fundadora de Enclave. @DDHH_Infancia

niños trabajadores

Foto del proyecto “Bana Poveda” de reinserción de niños de la calle en Kinshasa, extraída de informe de Experiencias de En Clave.

En los primeros días del próximo mes de marzo, tendrá lugar en Paraguay el IX Encuentro Latinoamericano y del Caribe de Niñas, Niños y Adolescentes Trabajadores, en el cual participarán un buen numero de movimientos nacionales de diferentes países de América Latina  como Argentina, Bolivia Colombia, Ecuador, Perú, Paraguay, México, Venezuela. Una expresión poderosa de organización política de este colectivo con los que comparto experiencias solidarias desde hace más de 15 años.

El primer antecedente de estos encuentros se remonta al Perú de 1988, donde tuvo lugar la primera edición y coincidiendo con la celebración del 10 aniversario del MANTHOC (Movimiento de Adolescentes y Niños Trabajadores Hijos de Obreros Cristianos). A partir de entonces, se inicia una serie de encuentros que daría lugar a la creación del Movimiento Latinoamericano y del Caribe MOLACNATs. Tal y como se recoge en la presentación, este IX encuentro se celebrará en un contexto singular en la región debido a la reciente aprobación por parte de Bolivia del Nuevo Código de la Niñez y Adolescencia, siguiendo la tendencia de discusión, revisión y cambio de los Códigos que se está dando en varios países de América Latina, luego de 20 años de la aprobación de la CDN. Un proceso que  no ha estado exento de polémica por parte de quienes hacen un análisis limitado del binomio infancia-trabajo, ya que reconoce formalmente al sector de los NATs y contempla mecanismos de sistemas de protección.

El nuevo Código boliviano fue aprobado por el Parlamento del Estado Plurinacional de Bolivia el 2 de julio de 2014 y contempla el trabajo infantil a partir de 14 años y reconoce, bajo determinadas condiciones y excepciones, el trabajo a partir de los 10 años, y el aporte del trabajo  a la economía familiar como un espacio de dignidad y socialización. Tanto en el debate previo como en su posterior desarrollo y redacción, hay que resaltar que la UNATSBO (Unión de Niños y Adolescentes Trabajadores de Bolivia) ha tenido un rol definitorio, un movimiento que agrupa a más de 10.000 NNA, y miembro del MOLACNATs.

Es necesario precisar que el reconocimiento del trabajo a partir de determinadas edades conlleva la aplicación de leyes que protejan las condiciones bajo las cuales se realiza la actividad laboral, pero que no se trata de una legalización del mismo, sino de proteger de iure y de facto a los niños y niñas que tienen que trabajar. Una discusión que va más allá de las fronteras latinoamericanas, como así lo refleja  el debate que tuvo lugar el pasado 21 de enero en el Parlamento Europeo, en el marco de la Comisión de Desarrollo (Committee on Development-DEVE) y en el que el embajador de Bolivia en la UE, junto a otros expertos, defendió este código.

Si bien el comité de expertos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) aún no se ha pronunciado al respecto (lo hará en febrero de 2015), las dudas en cuanto al respeto de Bolivia por los derechos de los niños están en el aire en la Eurocámara desde el verano. Quienes se oponen al sentido de esta ley esgrimen el argumento de que puede conllevar una legalización del trabajo temprano, y, por lo tanto un posible incumplimiento de las convenciones internacionales. Sin embargo tanto desde UNICEF como por parte de otras organizaciones, se entiende como un elemento innovador porque contempla una mirada más cercana a las realidades socioculturales de los NATs, y persigue la erradicación de las causas que generan pobreza extrema y, por tanto, las peores formas de trabajo infantil.

Las medidas abolicionistas/erradicacionistas que se remontan a la creación de la OIT en 1919, tanto programáticas como legislativas, se han demostrado insuficientes para erradicar el mal llamado “trabajo infantil”, y  especialmente desde que en el año 1992 se iniciara el programa IPEC (por sus siglas en inglés del Programa Internacional para la Erradicación del Trabajo Infantil). Y es que la prohibición no sólo no ha dado los frutos esperados, sino que ha tenido un efecto negativo para los NATs al no implantarse las medidas de protección necesarias que garanticen sus derechos, y al contribuir a la criminalización de los mismos niños y niñas y de sus padres, por actuar fuera de la ley.

Un fenómeno que en Europa cuenta con más de dos siglos de historia, que exige tanto medidas de protección social como aquellas que aseguren, por ejemplo, el derecho a la educación de quienes trabajan desde edades tempranas en condiciones de desprotección. Un fenómeno en el que la prohibición ha contribuido más a su invisibilización y clandestinidad y, por tanto, a generar mayores condiciones de explotación y vulneración de sus derechos. Un fenómeno en el que sus principales protagonistas, los NATS, deben ser tomados en cuenta de forma responsable por los adultos como ha sucedido en Bolivia con la audaz puesta en marcha de este enfoque en el nuevo Código. Pese a ello habrá quienes lo entiendan como un intento de legalizar el “derecho al trabajo” y no como una apuesta por la protección los derechos de los niños y niñas mientras trabajan.