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Guatemala y El Salvador asestan el golpe definitivo a los matrimonios infantiles

ASIER VERA SANTAMARÍA. Ciudad de Guatemala, a 29 de Agosto de 2017.

Como si se hubiesen puesto de acuerdo, Guatemala y El Salvador se sumaron la semana pasada a otros países de Centroamérica, como Honduras, Panamá y Costa Rica a la hora de prohibir los matrimonios infantiles que aún estaban vigentes en sus respectivas legislaciones. Todo ello para poner fin a una práctica que condenaba cada año a miles de niñas a contraer matrimonio con los violadores que las habían dejado embarazadas y que llegaban a triplicar su edad.

“No hay oportunidades para nosotras. No hay trabajo, ni estudio, ni apoyo psicológico cuando a uno le pasan estas cosas”, asegura una joven de Guatemala que se casó con 15 años. “Yo digo que antes de casarse hay que pensarlo bien. No todo es color de rosa. Una nunca sabe a lo que va. Yo casi no pregunté nada porque tenía miedo”, afirma una mujer de la etnia indígena Q’eqchí que contrajo matrimonio a los 17 años.

Estos testimonios, recogidos en el informe elaborado por el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), titulado Me cambió la vida: uniones tempranas, embarazos y vulneración de derechos en las adolescentes, pueden ser los últimos en Guatemala de mujeres que se casaron siendo menores de edad. Sobre esta realidad de la que apenas se habla en el país centroamericano puso la lupa el director guatemalteco Jayro Bustamante en su película Ixcanul, que cuenta la historia de una joven maya de 17 años cuyos padres la obligan a casarse con el dueño de la finca cafetalera en la que trabajan.

El fin de estas prácticas será posible gracias a la decisión del Congreso de este país centroamericano de abolir de manera definitiva el matrimonio infantil tras dar el visto bueno a un decreto, que sustituye a uno anterior aprobado en noviembre de 2015, que si bien aumentaba de 14 a 18 años la edad mínima de las niñas para poder casarse, un juez podía autorizar el matrimonio de menores si habían cumplido los 16.

Ello provocó que niñas que habían sido violadas y embarazadas fueran obligadas a casarse con su agresor, tal como señala a El Mundo Mirna Montenegro, directora del Observatorio de Salud Sexual y Reproductiva (OSAR), quien cita un caso de una menor de 16 años que se casó con un hombre de 59 tras ser autorizado por un juez, dado que ella había quedado embarazada. “El juez argumenta que la niña está en cinta y que, por tanto, el bebé tiene derecho a tener un papá, de forma que no se piensa en el derecho de la menor, sino de quien está por nacer”, denuncia.

Según datos del Registro Nacional de las Personas (RENAP), desde noviembre de 2015 hasta el pasado 3 de agosto, se han inscrito 2.221 matrimonios de adolescentes de entre 16 y 17 años y de ellos, solo 527 correspondieron a adolescentes hombres. Mientras, se registraron 1.115 casos de matrimonios de niñas, de entre 13 y 15 años, por debajo de lo que permitía la normativa derogada, frente a los 13 protagonizados por niños de esa franja de edad.

Los padres ya no tendrán la última palabra

Situaciones como ésta son las que se trata de evitar no sólo en Guatemala, sino también en El Salvador, cuya Asamblea Legislativa aprobó el mismo día que su país vecino poner veto definitivo al matrimonio infantil, después de que los diputados eliminaran un artículo del Código de Familia, que permitía a las menores de entre 12 y 17 años casarse si estaban embarazadas o tenían hijos en común, siempre que contaran con el consentimiento de sus padres o tutores. Ello se traducía en condenar a un gran número de niñas a casarse con sus violadores quienes de esta manera evitaban su ingreso en prisión, pese a que cualquier relación sexual con una menor de 15 años es considerada violación.

Así, en este país, 22.361 menores de esa edad viven con un adulto ya sea como matrimonio o relación no matrimonial, según la Encuesta de Hogares de Propósitos Múltiples de 2016. Mientras, Unicef señala que dos de cada diez mujeres que tienen entre 20 y 24 años se casaron antes de cumplir la mayoría de edad, lo que representa, a juicio de esta organización, un grupo “extremadamente vulnerable”, dado que los matrimonios se traducen en que las jóvenes se convierten muy pronto en madres lo que las obliga a dejar los estudios.

Sólo en Guatemala, según datos del OSAR, se han contabilizado 36.000 embarazos en menores de 17 años entre enero y junio de este año. Asimismo, el pasado año se inscribieron en el padrón cerca de 80.000 nacimientos de madre adolescente y, de ellos, 2.500 correspondían a hijos de niñas de entre 10 y 14 años teniendo en cuenta que solo está permitido el aborto terapéutico que se aplica en caso de que la vida de la madre corra peligro. Además, una de las asignaturas pendientes en este país es elevar la edad mínima para mantener relaciones sexuales, ya que en la actualidad se sitúa en los 14 años.

Guatemala y El Salvador no son una excepción en el mundo, tal como constata Unicef, que cifra en 700 millones las niñas que han contraído en el mundo matrimonio antes de cumplir los 18 años, de las cuales 250 millones se casaron antes de cumplir los 15. Avisa que “si no hay progresos”, para 2030 casi 950 millones de mujeres se habrán casado siendo niñas.

En América Latina, el 24% de las mujeres que actualmente tiene entre 20 y 24 años contrajo nupcias antes de alcanzar la mayoría de edad, si bien en Centroamérica se ha empezado a hacer esfuerzos para evitar esta realidad tras la presión ejercida por las Naciones Unidas a través de ONU Mujeres y los fondos para la Infancia (Unicef) y la Población (Unfpa).

En Guatemala, el cambio más importante se produjo en 2009 cuando se modificó el Código Penal que indultaba a los violadores que se casaran con sus víctimas con independencia de la edad que ellas tuvieran. Se consideraba que con el matrimonio se salvaguardaba el “honor” de la familia de la niña, tal como recuerda la subsecretaria de la Mujer del Ministerio Público, Luisa Leiva, quien revela que solo en los seis primeros meses de este año se presentaron ante la Fiscalía un total de 3.681 denuncias por delitos sexuales contra menores.

Matrimonio infantil en centroamérica

El primer país centroamericano en aprobar una ley que prohíbe el matrimonio de menores de 18 años fue Panamá en abril de 2015, cuyo Parlamento modificó el Código de Familia que hasta entonces permitía casarse a las niñas de 14 años y a los varones de 16, siempre y cuando contaran con el aval de sus padres. Con ello se buscaba reducir las cifras de bodas infantiles, que afectaba al 26 por ciento de las niñas menores de edad. Sin embargo, ello no ha frenado la elevada cantidad de embarazos en niñas de entre 10 y 19 años, que se situó en 5.782 casos entre enero y julio, según el Ministerio de Salud.

El siguiente país en legislar fue Costa Rica, que en enero de este año elevó a 18 años la edad mínima permitida para casarse teniendo en cuenta que hasta entonces, las personas menores de 15 años podían contraer matrimonio con el permiso de sus padres, lo que se traducía en que una de cada cinco menores ya estaba casada cuando alcanzaba la mayoría de edad.

A continuación, Honduras se sumó a estas restricciones después de que el Congreso aprobara el pasado 12 de julio un Decreto que restringe los matrimonios a quienes alcancen la mayoría de edad que en este país se sitúa en los 21 años. Hasta entonces, el Código de Familia permitía que los chicos se pudieran casar con 18 años y las niñas a los 16 años con el consentimiento de sus familias o en caso de que estuviera embarazada. De acuerdo a un informe del Fondo de la Población de las Naciones Unidas publicado en 2012, en Honduras una de cada cuatro adolescentes de entre 14 y 19 años ha estado embarazada al menos una vez. Mientras, cuenta con la segunda tasa más alta en Centroamérica de matrimonios precoces, con un 34% en niñas menores de 18, según Unicef. Solo es superada por Nicaragua, con un 41% de mujeres que se han casado antes de alcanzar la mayoría de edad en un país donde sí que está permitido a partir de los 16 años siempre y cuando haya consentimiento de sus progenitores.

Visto en EL MUNDO

Un arma contra la pobreza

Los anticonceptivos son un gran paso hacia el progreso social y el desarrollo de los países.

El mundo lleva demasiado tiempo cerrando los ojos ante un problema que podríamos resolver entre todos.

Charla de educación sexual en Bangalore (India). GETTY IMAGES 

La generación actual de adolescentes, 1.200 millones de personas, es la más grande que ha existido. Estos adolescentes, como los miembros del baby boom de posguerra en los países industrializados, tienen la capacidad de provocar una oleada sin precedentes de crecimiento económico y prosperidad en todo el mundo.

Ahora bien, aunque su futuro es prometedor, no está asegurado en absoluto. Si esta generación entra en el siguiente capítulo de sus vidas sin las herramientas y los apoyos que necesitan, es posible que veamos una avalancha de embarazos adolescentes, con consecuencias devastadoras.

En la actualidad, el 60% de las adolescentes de los países en desarrollo que no quieren quedarse embarazadas no está utilizando anticonceptivos. No los tienen a su alcance, o no los pueden pagar, o no hay nadie que los aconseje y les explique cómo actúan. Esta situación es intolerable. Para una de cada cinco, el resultado es un embarazo antes de cumplir 18 años. Las consecuencias pueden ser trágicas: son la principal causa de mortalidad de las jóvenes entre 15 y 19 años. Cuando la madre adolescente sobrevive, la vida empieza a ser más difícil. Si abandona la escuela, el camino se vuelve todavía más escarpado. Sus posibilidades de ganarse la vida disminuyen y, con ellas, las de impulsar el desarrollo de su país.

Ahora que el mundo se aproxima a un punto de inflexión demográfico y más de mil millones de menores están a punto de entrar en su edad reproductiva, no podemos permitirnos el lujo de dejar que las cosas sigan así. Y afortunadamente no tenemos por qué hacerlo. Podemos asegurarnos de que las jóvenes tengan acceso a anticonceptivos modernos, así como a información y asistencia. Podemos darles la capacidad de evitar embarazos, terminar su educación, incorporarse al mercado de trabajo y crear sus propias familias cuando les convenga.

La transformación sería increíble. Cuando la gente tiene acceso a los anticonceptivos, las familias suelen ser menos numerosas. Las mujeres tienen más libertad para trabajar fuera de casa, ganar un sueldo y contribuir a la economía. Las madres y los padres pueden dedicar más recursos a la salud y educación de sus hijos, lo cual les prepara para un futuro más productivo. Si multiplicamos esa situación por millones de familias, es fácil ver por qué los anticonceptivos son una de las mayores innovaciones contra la pobreza que jamás han existido. Son, además, una de las inversiones en cooperación más inteligentes que puede hacer un país, porque, cuando la gente puede salir de la pobreza, hay economías enteras que crecen y se vuelven autosuficientes, y la ayuda al desarrollo deja de ser necesaria.

Los países europeos están a la vanguardia en planificación familiar y pueden propiciar los avances en este sentido. La tasa de embarazos adolescentes en Europa occidental es la más baja de su historia. Las políticas públicas, la educación y el acceso a anticonceptivos de más larga duración lo han hecho posible. Los países donantes, los países en desarrollo y organizaciones no gubernamentales como la creada junto a mi marido, Bill Gates, vamos a colaborar con el sector privado para ampliar el acceso a métodos anticonceptivos modernos como los implantes y los inyectables. Nos asociaremos con el sector privado para organizar cadenas de suministro y garantizar que haya reservas cuando se necesiten.

Y, sobre todo, trabajaremos más para levantar a las adolescentes de todo el mundo y que ellas, a su vez, levanten el mundo. Nunca me olvidaré de la estudiante de bachillerato a la que conocí en Indonesia este año. Cuando le pregunté por qué quería usar anticonceptivos, me miró y respondió que era por algo que sus padres le habían dicho. “Este es un país en desarrollo”, le dijeron. “Tú tienes la tarea de desarrollarlo”. Nunca la olvidaré. Como tantas personas de su generación, quiere hacer un mundo mejor y sabe que la planificación familiar es el primer paso.

Al utilizar la ayuda al desarrollo para ampliar el acceso a los anticonceptivos, los países de Europa occidental están haciendo una inversión práctica y rentable en un futuro en el que más jóvenes puedan crecer sanas, hacer realidad todo su potencial y contribuir a la economía. Un futuro en el que los países pobres sean prósperos. Un futuro en el que 1.200 millones de jóvenes puedan trabajar con nosotros y construir un mundo mejor para todos.

Melinda Gates es copresidenta de la Bill & Melinda Gates Foundation

Traducción de María Luisa Rodríguez Tapia.
visto en EL País.

Desde MAIZCA vemos muy importante todo el trabajo que se hace sobre la planificación familiar, sólo que tiene que ir siempre acompañado de una educación afectiva sexual que garantice los valores humano. Desde esta perspectiva estamos apoyando proyectos con los adolescentes: Implementación de Educación Integral en Sexualidad a estudiantes en centros educativos nivel básico, incluyendo la capacitación de docentes y acercamiento con los padres y madres de familia, en tres municipios del departamento de Sololá (Guatemala).

Diputadas de Guatemala buscan impulsar acciones legislativas a favor de las mujeres.

Democracia y desarrollo a través de la participación política de las mujeres”, fue el título del conversatorio realizado por el Foro de Diputadas al Congreso de la República, presidido por la legisladora Sandra Morán, de Convergencia, que se realizó en el Palacio Legislativo con el fin de fortalecer las acciones de las congresistas para mejorar la calidad de vida de las guatemaltecas.

El acto fue inaugurado por el presidente del Legislativo, Oscar Chinchilla, quien destacó la importancia de la mujer en campo de la política y de la vida cotidiana para fortalecer la democracia, con lo que se impulsa la igualdad de derechos entre hombres y mujeres.

A la actividad también asistió el embajador de Suecia en Guatemala, Georg Andrén, así como diputadas de varias bancadas, representantes de la sociedad civil en el tema de género e invitados especiales.

Durante la actividad se develó la placa del Foro de Diputadas al Congreso de la República, con lo cual se reconoce la importancia del trabajo que realizan las legisladoras para impulsar acciones de inclusión de las mujeres en la política, tomando en cuenta que actualmente aún es poca la presencia femenina en los gobiernos locales y en los tres poderes del Estado.

La diputada Morán dijo que durante las charlas se dio a conocer que aún hay una gran diferencia entre los salarios de hombres y mujeres, así como baja participación femenil en la política. Según datos del Tribunal Supremo Electoral, solo el 25 por ciento de las candidaturas es femínea, el resto de puestos lo ocupan los hombres.

La actividad se realiza en la antesala de la celebración del primer año de la instalación del foro de diputadas, por lo cual se espera que durante los próximos meses se realicen más actividades para celebrar el aniversario. (Congreso Web, 02 jun 2017)

Visto en la web de Centro de Estudios de Guatemala en la primera semana de junio de 2017.

Con Maizca en Guatemala

El verano pasado estuve en Guatemala con mi familia, a través de Maizca. Y dentro de mi competencia estaba visitar un instituto y compartir con ellos la experiencia que cada cual tenemos.
El instituto donde fuimos se encuentra en la Aldea de Uichu del municipio de Sololá, que es un departamento de Guatemala. El tipo de Escuela es rural y se llama “Nueva Visión”. Tienen horario de 13h a 17h45′, de lunes a viernes. Las vacaciones son en noviembre y diciembre, empiezan a mediados de enero el curso escolar. También tienen una semana libre en semana santa, y en julio una semana de vacaciones.
En la clase donde estuvimos había 13 niñas y dos niños, de 14 a 15 años. Todos ayudan en la familia durante la mañana.
En el instituto había en total 85 niños y niñas. Hay un profesor por materia y las clases se daban en español; también estudiaban la lengua materna que es el caqchiquel.
No tienen ordenadores, tienen dos patios, y una biblioteca. Hacen fiestas para conseguir fondos para material escolar.
Los niños y niñas de la clase nos representaron dos baile típico con los trajes típicos, que luego nos explicaron que uno simulaba una caza y otro era un ritual de agradecimiento a la madre tierra por todo lo que nos da.
Lo que mas me ha llamado la atención es que tuvieran que ir desde tan lejos al instituto, pues una chica tardaba andando desde su casa al instituto una hora
Lo que mas me ha gustado es el baile que representaron porque tenía mucha expresividad.
Lo que menos me ha gustado es que en las vacaciones tengan que trabajar con sus padres.
Me sentí observado y algo nervioso al principio. Y al final satisfecho por realizar la tarea encomendada.
Me sorprendió los pocos recursos materiales que tienen y lo respetuoso que son los alumn@s con su cultura maya típica.
La experiencia me ha parecido una mezcla de culturas excelente.

Yo les conté mi experiencia en mi instituto: estudio de idiomas (francés con intercambio e ingles) horarios, organización por edades y forma de repetir si no apruebas. A ellos les sorprendió que no repitieran si no aprueban.
Con respecto a las comidas probé algunas y me gustó mucho las tortita de maíz, que podíamos comprar recién hechas todos los días; las pupuchas de queso, que son tortitas de maíz rellenas de queso y el pollo campero que es una franquicia como MacDonal, pero todos los productos están elaborados con pollo criollo, que está muy rico y jugoso.
Sorprendía ver tantos tipos de frutas: papaya, mango, durazno, granadilla, coco, melón, aguacates, bananos, fresas… verduras como la yuca, espinacas, calabacín de mucha variedad, los tipos de frijoles (negro, blanco, rojo, con pintitas)

También acompañamos a nuestros padres en la supervisión de los proyectos que colabora Maizca: en alfabetización, bancos comunales de mujeres, parcelas sostenibles, … impresiona lo bien organizados que están y muy agradecidos con Maizca por darles la oportunidad de aprender y colaborar en la subsistencia de sus familias.

Al viaje le pongo un nueve: medio punto se lo quito por los mosquitos en El Peten y otro medio punto por las instalaciones de las duchas y bater de la Cooperativa Nuevo Horizonte donde estuvimos.
Lo que más me ha gustado: Lago Atitlan, los volcanes y paseo en barca en los dos lagos, Atitlan y Flores, Las ruinas y selva del Tikal, pollo Campero y las personas que conocí en Guatemala a través de Maizca.

DANIEL MORA SERRANO (14 años)

Las 41 niñas asesinadas están presentes.

Por Rosalinda Hernández Alarcón

También hay que tener presente a todas aquellas a quienes se les niega una vida digna.

Guatemala, 24.04.2017 (EP) El femicidio múltiple ocurrido el 8 de marzo pasado es un hecho que no se olvida, a muchas personas dentro y fuera de Guatemala nos sigue causando un enojo superlativo. Imposible olvidar la muerte violenta de las 41 niñas y adolescentes, también tenemos en nuestro pensamiento a las que están todavía hospitalizadas en Estados Unidos, muchas de ellas dieron a conocer los abusos que sufrían y pedían vivir dignamente. Tomando en cuenta sus reclamos, tenemos muchas interrogantes que siguen sin respuesta y las escasas acciones seguidas para administrar justicia nos generan más indignación, al recordar sus testimonios que fueron ignorados.

Han pasado 45 días y todavía se desconoce el nombre de los agentes policíacos que estaban en el mal llamado Hogar Seguro Virgen de la Asunción, supuestamente para dar seguridad a las jóvenes; se ignora qué funcionarios de alto nivel del Sistema de Protección a la Niñez tienen responsabilidad por no haber garantizado el derecho a la vida de quienes estaban bajo su resguardo; no se ha identificado a los monitores que las agredían, maltrataban cotidianamente o ultrajaron, ellas todavía en vida lo denunciaron; cuál es el estado actual de las niñas que están internas tras sufrir terribles quemaduras, las que de manera súbita retornaron a su casas sin restablecimiento de sus derechos y las que recién forman parte del número de Alertas Alba Keneth.

Conocer las historias de vida de cada una de las niñas y adolescentes asesinadas en el albergue mencionado, ayuda a conocer la problemática de las violencias que vivieron durante su corta vida, y que –por distintos motivos– un juez dictaminó que ellas debían ser resguardadas por encontrarse en una situación de vulnerabilidad de sus derechos. Eso significa que sus hogares familiares carecían de condiciones para garantizarles una vida libre de violencias, que habían sido víctimas de algún delito de trata o existían amenazas de serlo.

Al conocer algunos rasgos de la legislación que protege a la niñez y adolescencia en Guatemala, es evidente cómo los principios de la Ley contra Violencia Sexual, Explotación y Trata de Personas fueron violados, ya que a las 41 jovencitas quemadas se les negaron los medios para erradicar las causas de su victimización y las garantías para su reintegración en la sociedad mediante la restitución de derechos, en suma, se lesionó su estado físico y mental, hasta que les quitaron la vida.

Las voces que señalan al Estado como responsable de esta masacre femicida están convencidas que es necesario reiterar sus reclamos, por ello seguirán unificando esfuerzos para realizar diferentes actividades, entre ellas, la Jornada de Memoria por las Niñas de Guatemala el 22 y 23 de abril. Una acción iniciará a las tres de la tarde en el parque central. Uno de los pronunciamientos de las organizaciones de mujeres y feministas es: ¡A las niñas no se tocan, no se violan, no se venden, no se queman, no se matan!

Las niñas de Guatemala

Por Cristina Burneo Salazar  / @cristinaburneos

Guatemala también le duele al mundo. Cientos de ciudadanos piden justicia por la muerte de más de 40 niñas y adolescentes de un hogar estatal del municipio San José Pinula. Los abusos sexuales y físicos a los que eran sometidas les llevó a provocar un incendio como protesta. ¿Qué le dice esta tragedia al mundo?

La artista Alba Marina Escalón había creado un altar con casas para la memoria de las niñas. La gente lo ha ido modificando y recreando en el altar los hogares que debieron tener las niñas.

Estaban hacinados. Eran 807 niños y jóvenes en noviembre. Vivían en San José Pinula, en las afuera de ciudad de Guatemala. El Hogar Seguro Virgen de la Asunción es una combinación de prisión, orfanato y albergue, y solo caben 400 personas. No es un centro de acogida como se esperaría, y su funcionamiento se asemeja a las correccionales del siglo XIX que, al no considerar a los niños como seres humanos plenos, reducían sus cuidados a lo mínimo y se concentraban en el castigo. Las pequeñas, desprotegidas y abandonadas. En la historia de la pobreza y la indigencia, en donde los niños son maltratados por los Estados, las niñas viven en un estado particular de indefensión que las expone a la muerte, o a una vida más aterradora que la muerte. Tras un incendio en este albergue, hasta la madrugada del domingo 12, cuando escribo esto, han fallecido 42 niñas calcinadas o quemadas.

Nómada, medio digital de Guatemala, describió así a la población del hogar en este texto: “Algunos fueron reclutados por las pandillas para el robo, la extorsión o el asesinato. Otros cometieron la insolencia de pertenecer a una familia que los abandonó a la calle, a un padre que les pegaba hasta que un vecino llamó a la policía. A una red que las prostituía siendo niñas. A unos padres que no supieron qué hacer cuando vieron que su hijo tenía capacidades especiales. Otros nacieron allí, hijos de adolescentes violadas por sus compañeros o sus maestros o los trabajadores de la Secretaría de Bienestar Social del Gobierno de la República de Guatemala”. Un lugar para los olvidados, nacidos bajo el signo terrible de la violencia. La misma violencia que los devolvía al albergue como un maldito búmeran.

Karen Ramos trabaja en este caso. Me explica: “Extrañamente, la noche del 7 de marzo los monitores abren las puertas del hogar para que salgan los niños. Se ‘escapan’ entre 50 y 60. En las condiciones en que viven estos niños, por supuesto se desatará una revuelta. Al recapturarlos los separan en grupos de hombres y mujeres, y 50 chicos son encerrados sin permiso de ir al baño. Tienen que orinar en el mismo cuarto donde pasan toda la noche. Los jóvenes dicen que vieron cuando se llevaron a sus compañeras para que fueran violadas. También tenemos la versión de que la policía tenía las llaves de los cuartos. Eso es un delito. Ellas estaban en un cuarto muy pequeño cerrado con llave que fue incendiado”.

Coincido con Karen en que la narrativa construida para este caso es una narrativa de reclusos, no de niños en estado de indefensión. “Se escaparon, los recapturaron”. “Si están en un centro de reclusión no se pueden escapar, pero se habla como si se tratara de cárceles. Sara Oviedo, relatora de niñez de ONU, visitó este centro y lo comparó con las cárceles del Holocausto. Había que cerrarlo. Ahora estamos esperando el informe del Congreso, pero hay muchos indicios de que el incendio fue provocado”.

Las niñas eran violadas, obligadas a abortar o forzadas a tener a los bebés de sus violadores. Habían sido encarceladas en un hogar en que supuestamente las protegían. Hablo también con Alba Marina Escalón, artista y traductora guatemalteca que ha construido un altar para las niñas. Alba ha acudido a la protesta del sábado 11 en la Plaza de la Constitución. Entre defensores de DDHH, ciudadanía, testigos, hay varias hipótesis, pero todas ellas desembocan en una certeza: las 42 niñas que han fallecido hasta hoy fueron asesinadas, no murieron en un accidente. Se trata de 42 feminicidios simultáneos. Los bomberos fueron notificados media hora después de desatado el incendio. Una eternidad. Una vez en la puerta, no los dejaban entrar, y un cuarto ardía en llamas con decenas de niñas dentro. Era el 8 de Marzo.

Es posible que las niñas hubieran sido encerradas en un lugar en donde había gasolina, como un taller. Hay rastros de combustible en los cuerpos, dicen, como si hubieran sido rociadas. El incendio se dio por las denuncias de las niñas, y quizás también porque dentro del hogar podría existir una red de trata: podrían haber sido prostituidas. Entre las sobrevivientes, hay nueve niñas embarazadas. Nueve. ¿Seguimos pensando que la posición provida defiende algo cuando son justamente estas vidas en estado de indefensión las que hay que proteger? ¿Qué responderán los gobiernos de nuestros países ante esto? “Han iniciado los funerales y los entierros. No se sabe si las niñas que murieron también estaban embarazadas. Yo siento que es un aborto masivo forzado provocado por el Estado, asesinaron a esas niñas para deshacerse de esos bebés frutos de la violación”, dice Alba. Su interpretación me estremece: es un exterminio.

Manifestación en Parque Central de Ciudad de Guatemala, sábado 11 de marzo.

También es una contradicción sin nombre. Unas semanas antes había llegado a aguas internacionales frente a la costa guatemalteca el barco de Women on Waves para asistir con abortos seguros a mujeres criminalizadas por abortar. El barco tuvo que irse porque estaban en riesgo: tanto el Congreso como el Ejército de Guatemala rechazaron su presencia. La posición provida de las instituciones del Estado en Guatemala deja morir a sus mujeres, como lo explica Gabriela Miranda, pero prohíbe que se les dé asistencia médica. Hay niñas que terminan en albergues donde son violadas, y cuando son embarazadas se les provocan abortos inhumanos o se les obliga, de manera igualmente inhumana, a mantener sus embarazos. Cuando llega asistencia internacional, se les prohíbe recibir atención digna.

Una muchacha muy joven decide dar su testimonio para la televisión: “Nos hicieron mucho daño. Nos pegaban, nos violaban, a mí me hicieron abortar a los 13 años: a mi nena la tiraron en el barranco. A mi otro niño no lo conozco, tiene 3 años. Nos ponían inyecciones de vaca para que dejáramos de hacer bochinche. Queríamos ver a nuestras mamás y no nos dejaban, nos violaban”. A esta muchacha la obligaron a abortar de manera brutal, pero jamás le permitirán abortar gratuitamente y a salvo. Tendremos que recordar estos testimonios y darles todo el valor que tienen: en Guatemala hubo un campo de tortura para niños y el Estado lo sabía.

Este testimonio coincide con otro que registra Alba cerca del parque central. Así me lo cuenta: “Llegó una chavita con su tío, empezaron a hablarnos. Ella había estado en el hogar por 3 meses y conocía a todas las niñas asesinadas. Nos contó de los maltratos: los mantienen drogados para dormirlos, para que no se rebelen. Cuando le preguntamos si las violaban, se queda callada y baja la cabeza”. La muchacha dice también que en el sitio había siete sectores. El 1, pandilleros, 2, migrantes, 3, prostitutas, 4, violaciones…Había un sector especial para muchachas que habían sufrido abuso sexual, pero allí dentro iban a seguirlas violando.

Por eso denunciamos, porque esta violencia es pavorosa, porque los Estados, las instituciones y el poder se ensañan cada vez más contra las niñas y las mujeres, y en esa desigualdad de fuerzas siempre estará, al fondo, la muerte. Por eso mismo tuvo lugar la revuelta de las niñas, como dice el comunicado de la red Tzk’at de sanadoras ancestrales y feministas comunitarias de Iximulex: “Las niñas se agruparon porque denunciaban malos tratos, falta de amor, falta de comida, enfermedades, violencia sexual, intentos de suicidio, olvido de la sociedad. Se agruparon porque querían vivir, porque todavía tenían sueños como otras niñas en el mundo que disfrutan en libertad y alegría”.

Queda el resto de niñas que sobrevivieron el incendio. Esta misma red ha demandado su resguardo. Estas niñas, que todavía podrían soñar, volverán un día a una sociedad que les hizo saber que no las quería, que las había olvidado y que las prefiere muertas. Cuando hablamos de despenalización del aborto, de protección a la niñez, estamos hablando de salvar estas vidas de la violencia de gobiernos provida y misóginos como ha demostrado serlo en esta tragedia el del derechista Jimmy Morales, cuyo secretario de Bienestar Social llegó a decir que las niñas de rebelaron “porque no les gustaba la comida”. Este poder siniestro es ahora una sombra que se cierne sobre todos nuestros países.

Se afirmó también que, en la fecha histórica del 8 de Marzo, las niñas se rebelaron conociendo sus derechos. No fue así, dice Karen Ramos. En efecto, se idealizó la narrativa de estos asesinatos por la fecha del incendio, pero por supuesto no deja de tener un valor sombríamente simbólico.

En el incendio de las niñas se reproduce un hecho macabro: el asesinato de las 123 obreras textileras en Nueva York en 1911. Ellas también murieron quemadas al verse encerradas en la fábrica donde trabajaban. Despierta también el incendio en donde murió la escritora Zelda Fitzgerald en Asheville: ingresada en un hospital psiquiátrico, ella y otras ocho mujeres murieron quemadas. Algunas estaban atadas a sus camas y otras, tan sedadas que no lograron escapar. Sedadas como los niños del hogar Asunción. La historia de las mujeres quemadas en hogueras, cacerías de brujas, fábricas, psiquiátricos, no es folclor. Hoy volvemos a confirmarlo de la manera más dolorosa. La muerte de estas niñas se considera en muchos sectores de la vejada sociedad guatelmalteca como una ejecución extrajudicial que va a sacudir la Historia de Guatemala y de todos nuestros países.

Pensamos que ya no nos quemarían. Pensamos que podíamos cantar “Somos las nietas de las brujas que no pudieron quemar”, o las nietas de las obreras, de las locas, de las descartadas. Lo cantábamos hace unos días en más de 60 países. A estas niñas sí las pudieron quemar, ellas no tendrán nietas que canten lo mismo que nosotras cantamos ahora. Esa historia en donde nos pensábamos sobrevivientes la vemos hoy, a través de las niñas de Guatemala, del otro lado, siniestro. En esa fuerza internacional que formó el 8 de Marzo debemos inscribir también este duelo. Así como fue internacional y se regó como pólvora nuestra fuerza, así también este duelo debe regarse como cenizas de memoria por las niñas de Guatemala. De la pólvora a las cenizas para resurgir una vez más, en memoria de ellas. Seguir vivas es nuestra revuelta.

Actualización:

Al mediodía del domingo 12 de marzo, Karen Ramos informa desde Guatemala según información recabada por la Comisión Nacional Contra el Maltrato y Abuso Sexual Infantil (CONACMI): “El número de víctimas es de 58. Hasta hoy en la madrugada habían fallecido 42: 19 en el hogar y 23 en hospitales. De ellas han sido reconocidas 30. El resto aparece como XX y se requerirá un examen de ADN. De entre las sobrevivientes, hay 11 en hospitales, 4 han sido trasladadas a Estados Unidos y 3 están por ser trasladas allá. Ellas, junto con las 4 niñas que ya viajaron, se encuentran estables pero tienen el rostro desfigurado. Hay dos casos de adolescentes que no van a ser reclamadas por familiares y son de la región de Baja Verapaz. Se presume que habrá más casos así. Un total de 30 niñas han sido entregadas.”

 

Visto en La Barra Espaciadora   – 12/03/2017

MORRALITOS DE PAPEL

     Ahora que hemos terminado de escanear y colgar en el blog todos Los Morralitos que se hicieron en papel, os animamos a que los visitéis. Para ello picáis en la lengüeta que aparece en esta página principal arriba a la derecha donde pone “Morralitos” y aparecen todos los números. Podéis apreciar como en los inicios eran totalmente manuales: los dibujos (hechos por Merche Argona), elaborados en la máquina de escribir con corta y pega, fotocopiados en blanco y negro y compuesto con grapas totalmente manual en la sede de Maizca.

En ellos han participado todos o casi todos los voluntarios de Maizca, desde Córdoba donde está la sede y también estuvo un tiempo que se confeccionaba en Maizca Pozoblanco, donde Pedro García fue el coordinador de esta revista. Por ese entonces se hacía a través de imprenta y a color. Posteriormente pasamos a este formato, el blog El Morralito 2.0 en versión digital, pues hay que actualizarse y utilizar los medios digitales para llegar al mayor número de personas posible.

Aprovecho para agradecer a todos y cada una de las personas que han hecho posible esta difusión para la sensibilización en materia de cooperación. También quiero nombrar aquí a las personas que han hecho posible que ahora podamos verlo aquí puesto, con el trabajo de rescatar los morralitos antiguos, de escanearlos y de colgarlos en el blog: a Consuelo Borreguero, Rafa del Castillo, Miguel Galán y yo misma.

Para quienes tenga algo que decir o proponer en este Morralito, animo a que participéis en la construcción de este blog. ÁNIMO, LA COOPERACIÓN SE CONSTRUYE ENTRE TOD@S.

Rosa Serrano Trenado

Administradora de este blog.

PRODUCTORAS DE VELADORAS Y CANDELAS DE CERA

Desde El año 2005, un grupo de mujeres, interesadas en el desarrollo integral de su Aldea, San Jorge La Laguna, decidieron formalizar su organización, estableciendo una junta directiva elegida por las mujeres comunitarias, para formar la comisión de la mujer de San Jorge La Laguna, grupo respaldado por la ley de Consejos de Desarrollo Urbano y Rural. En el año 2010, decidieron que emprenderían alguna actividad productiva, con el fin de generar algunos ingresos, para actividades formativas, recreativas y de beneficio para las mismas mujeres de la comunidad; luego del consenso, llegaron a la decisión de capacitarse en la actividad de elaboración de Veladoras, debido a que tienen en su aldea una iglesia antigua que recibe visitas de poblados cercanos. Con el entusiasmo puesto en las integrantes del grupo y el apoyo del COCODE y de ONG locales y extranjeras, lograron aprender y equipar el salón de usos múltiples de la aldea, con estufas y recipientes para elaborar el trabajo de veladoras.
A la fecha, las mujeres siguen organizadas y trabajando en su proyecto, debido a que la demanda de veladoras se ha establecido en la aldea a través de los años y son los/as mismos/as pobladores/as que fomentan la compra con las mujeres, situación que ha motivado para que el grupo siga unido y comprometido con este proyecto comunitario. La comisión de la mujer, que es un espacio abierto, permite renovar los cargos de junta directiva, por tanto, las mujeres que van asumiendo algún cargo en la comisión de la mujer, tienen como parte importante de su desempeño, el aprender a elaborar las veladoras y también enseñar a las mujeres que se incorporan a algún cargo.

Luego de varios años de experiencia y trabajo en torno a las veladoras, decidieron que aprenderían a elaborar candelas de cera de diferentes tamaños, para diversificar los productos ofrecidos y aprovechar el equipo y conocimiento ya adquirido a lo largo de los años, de esta cuenta es que en el mes de enero, solicitaron al Centro de Promoción y Desarrollo Rural de MAIZCA, poder apoyarles para desarrollar el taller, el cual fue ejecutado con éxito y entusiasmo de parte de las mujeres, quedando satisfechas y contentas con este nuevo aprendizaje, que no solo les generará mas ingresos, sino también, aporta al fortalecimiento organizacional de la comisión de la mujer de su aldea, para continuar con la tarea voluntaria de promoción y respeto de la igualdad de género en su comunidad.

 

México debe dar la espalda a la retórica antirefugiados de Trump

Control fronterizo en Huixtla, Chiapas, México © Amnesty International

 

La influencia de las políticas norteamericanas en todo el mundo, y en particular en Latinoamérica, es innegable. Cuando Trump dice, por ejemplo, que va a deportar a millones de migrantes del país y construir una gran muralla en la frontera con México para prevenir la entrada de personas, le está guiñando el ojo a la administración Peña Nieto para que haga lo mismo en la frontera sur como forma de detener el creciente fluyo de personas provenientes principalmente de Centroamérica.

Lo que ambos convenientemente deciden ignorar es que la gran mayoría de estas personas provienen de Honduras, El Salvador y Guatemala, tres de los países más violentos del planeta – con tasas de homicidios mucho más altas que en zonas de guerra, escapan buscando protección internacional.

El Salvador, por ejemplo, con un índice de homicidio de 108 personas por cada 100.000 habitantes, es en estos momentos más mortal de que Irak, con 48,1 homicidios por cada 100.000 habitantes.
Pero la muerte no es la única amenaza. Millones de personas en los países del triángulo Norte de Centroamérica viven presas de los deseos de las pandillas criminales que controlan lo que pueden hacer, decir y hasta por dónde pueden moverse, sin que sus estados puedan brindar la seguridad y la protección de sus derechos humanos.

Para la mayoría de ellos, quedarse en sus hogares no es una opción. Así fue para la familia de Elisa y José*, padres de ocho hijos. Elisa trabajaba lavando trastes en una panadería y José era conductor de microbuses.
Dos de sus hijos adolescentes trabajaban como cobradores de microbuses. Ambos fueron muertos a balazos. El hijo mayor fue asesinado cuando bajó en la esquina de un microbús en 2009, y su hermano menor a bordo de un microbús en 2014. Ambos fueron asesinados por miembros de una pandilla local solo porque sus jefes no habían pagado el “impuesto” territorial a la pandilla.

Al enterarse del peligro en El Salvador, el hermano de Elisa, Ramón*, quien estaba viviendo en México desde hacía 30 años, regresó a su país para intentar convencer a su hermana de salir. Pero Elisa quería que sus hijos más pequeños terminaran el ciclo escolar. Ramón aceptó esperarlos, pero eso le costó la vida. Fue asesinado unos meses más tarde, en julio de 2016. Las maras lo mataron por ser un desconocido en el barrio. Desde entonces, Elisa, su esposo y sus seis hijos huyeron a México, donde están pidiendo asilo.

El río Suchiate hace de frontera entre México y Guatemala. Muchas personas que huyen de la violencia tienen que cruzarlo con embarcaciones improvisadas como ésta © Amnesty International

La historia de Elisa y de su familia no es única. De hecho, en los últimos años, el flujo de personas que huyen de la desesperante violencia de los países del triángulo norte ha aumentado significativamente. Muchos piden asilo en México, algunos intentan llegar de los Estados Unidos. La prioridad para todos es sobrevivir. De las más de 400 mil personas que cruzan la frontera sur de México cada año, casi la mitad es detenida por las autoridades mexicanas – la mayoría son luego deportadas.

A pesar de que organizaciones internacionales calculan que casi la mitad de las personas que cruzan la frontera sur de México podrían ser refugiados, menos del 2% presentan solicitudes de asilo en el país, en muchos casos porque no son informados de sus derechos o porque sus explicaciones sobre las razones por las que no pueden regresar a sus países son ignoradas por los agentes migratorios mexicanos.

Pero aunque esta crisis está teniendo lugar en suelo mexicano, Estados Unidos también tiene parte de responsabilidad. El gobierno de ese país destina millones de dólares para que México detenga a las personas migrantes y solicitantes de asilo – y prevenir que lleguen a su frontera. Pagan a México para que haga el trabajo sucio. Y en el camino, ambos gobiernos violan el derecho internacional sobre refugiados y la obligación moral de ayudar a aquellas personas cuyas vidas dependen de ese refugio.

Así, las vidas a cientos de miles de personas son fichas de negociación entre los dos países. Pero esto puede, y debe, cambiar. El gobierno mexicano puede decir basta y poner el ejemplo brindando protección a las personas que huyen de la violencia.

La administración Peña Nieto no debe permitir que la retórica anti refugiados de Trump continúe alimentando una política que afecta la vida de millones de personas buscando protección.

*Los nombres han sido cambiados para proteger la seguridad de los individuos.

La Paradoja de la cooperación Iberoamericana

Rebeca Grynspan, Secretaria General Iberoamericana.

El pasado lunes tuve oportunidad de participar en la celebración de los 25 años de las cumbres iberoamericanas, organizada por la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB) en colaboración con los gobiernos que la componen.Como muchos de ustedes, tengo una tendencia natural a desinteresarme por un proceso que peca a menudo de exceso de formalidad y rigidez institucional, un proceso que la opinión pública conoce más por las anécdotas picantes (“¡Porqué no te callas!”) que por su contribución al progreso de la región, sus políticas públicas y sus instituciones.

Pero mi tendencia natural se equivoca. No es que haya descubierto de repente que las cumbres iberoamericanas y el proceso que las rodean han trasmutado de casino diplomático de provincias a start up californiana, pero sin duda ofrecen al futuro de la cooperación regional un valor añadido único. Estas son tres de las reflexiones que compartimos el lunes y que explican porqué:

· La paradoja de las cumbres y la SEGIB es que un proceso definido hace un cuarto de siglo adquiere de repente un carácter modernísimo en el contexto de la agenda del desarrollo hacia 2030. Si algo define a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) es la transversalidad de sus aspiraciones: temática (una agenda comprehensiva y profundamente imbricada entre sus 17 objetivos), geográfica (en un mundo marcado por la desigualdad y la insostenibilidad desaparecen las artificiales distinciones entre la agenda de los países en desarrollo y la de los países ricos) e institucional (solo la cooperación activa entre gobiernos e instituciones de muy diferente pelaje nos permitirá acercarnos siquiera a los retos que se han planteado). Pues bien, la cooperación iberoamericana ofrece ya todo eso y aparece sorprendentemente bien preparada para hacer frente a la agenda 2030.

· La última década ha transformado la relación de fuerzas dentro la comunidad iberoamericana, lo que ofrece un espacio de diálogo mucho más rico y horizontal que en el pasado. Mientras las cooperaciones de Portugal y, muy especialmente, España se convertían en el extraordinario fenómeno menguante, el dinamismo económico y político de la región incrementaba las capacidades presupuestarias e institucionales internas. Dicho de forma simple, la figura de España y Portugal como donantes frente a los receptores latinoamericanos es ahora casi irrelevante en comparación con lo que era hace 25 años, lo que abre la oportunidad al tipo de operaciones de liderazgo compartido y financiación triangular que empiezan a poblar la agenda de la región.

·También es posible identificar una convergencia en las prioridades políticas y sociales de ambos lados del Atlántico. Es evidente que existe todavía una brecha amplísima entre el Sur de Europa y buena parte de la región latinoamericana, pero los dilemas centrales de sus sociedades han llegado a asemejarse de forma sorprendente: la desigualdad como desestabilizador social y lastre económico; la precariedad, la educación y el empleo en un contexto de transformación del modelo productivo; la movilidad internacional de trabajadores y el desplazamiento forzoso; la gestión de las ciudades y los recursos naturales en plena transición energética; etc.No es solo que en muchos de estos problemas la única solución es la solución compartida, sino que el dinamismo y la creatividad latinoamericana en la resolución de sus propios asuntos puede inspirar a una Europa ensimismada y -en temas como el de la inmigración- regresiva.

Nada de todo esto elimina algunas de las dificultades principales a las que se enfrenta la cooperación regional. Como en el caso de la UE, las diferencias que muestran los países en sus estrategias de desarrollo o el concepto mismo de democracia llegan a ser insalvables, lo que ha lastrado muchos avances. Tampoco ha logrado cerrarse la brecha entre las cumbres y unas sociedades que en su mayoría desconocen su valor y permanecen ajenas a ellas. Y es evidente que necesita incorporar de manera más tangible y eficaz la voz de la sociedad civil, que no son solo los empresarios. Pero las oportunidades son indiscutibles. Sólo podemos esperar que los líderes de este proceso aciertan en la modernización y la comunicación de sus propuestas. Todos saldríamos beneficiados de ello.

[NOTA: la Reina Letizia participó como oyente en alguna de las sesiones del lunes. No es la primera que asiste a eventos públicos relacionados con la cooperación, lo que demuestra un interés poco común hoy entre las instituciones españolas, en particular las que dependen del Ejecutivo. Ojalá se mantenga este interés y cunda el ejemplo. Vamos a necesitar toda la ayuda que podamos conseguir para reconstruir la cooperación española tras el Huracán Mariano.]

Gonzalo Fanjul  13 -octubre-2016

Visto en 3500millones El País